
Estaba lavando mis manos cuando vi el agua tan fresca y pura, que no pude evitar no pensar en ti. No quiero que este relato sea obsecivo, mas bien es una reflexion para que entiendas lo que siento. Un pequeño diccionario de mi alma y de mi ser.
Me acuerdo aquel dia en que te conoci, y senti una coneccion que me elevo hasta los deseos mas profundos de conocerte mas , cada vez mas. Este mundo enfermo y triste habia mostrado una luz entre tanta neblina, que deja ver, pero que al ver lastima.
Pense que tal vez, tus ojos fueron tan intensos como los mios al observar tu rostro y que tal vez te habias sentido atrapada por el deseo de encontrar a alguien especial. Pense que yo era especial...
UN pequeño sentimiento que se habia esparcido por mis venas me obligo a expresarte mi latir constante solo para mirarte sonreir. Pero te mostraste tan vacia del sentimiento reciproco que me vi obligado a arrepentirme de tal discurso amoroso, y cambiar las palabras y conservar mi orgullo.
Pero no tiene sentido. El orgullo solo rellena un espacio vacio que agranda el amor propio y no el ajeno. Y en esto no se trata de algo personal. Se trata de una persona que ocupa cada grieta que mi alma posee.
Por eso me estoy lavando las manos. Acabo de asesinar mi orgullo que tanto lastimo, y mis manos se llenaron de su sangre podrida.... No quiero que mi bienestar se infecte... Ese bienestar que solo con tu compania contemplo....









